dimarts, 23 de desembre del 2008

dimarts, 25 de novembre del 2008


30 años no es nada.


Si, vale, lo sé, el tango rezaba 20. Pero en este caso pido bula para una de las mejores bandas de Rock & Roll en castellano. Tequila ha vuelto.

30 años después de publicar su primer álbum, Matrícula de honor (1978), y tras 25 de su ruptura (1983), Tequila presentó su Vuelve Tequila el viernes en Barcelona. Y lo hizo con buena nota, con muy buena nota.

Sólo 2 de sus fundadores, Alejo Stivel y Ariel Rot tras la renuncia del bajista Felipe Lipe a volver a los escenarios, y el recuerdo a Julián Infante y Manolo Iglesias (ambos fallecidos de sida en la década de los 90) bastaron para hacer bailar a la multitud que llenó la noche del viernes una de las salas anexas del Palau Sant Jordi.

Las melenas han desaparecido (solo hay que mirar a Alejo), y las estridentes mallas que lucían a principios de los 80 han dado paso a la elegancia de Ariel, y el guiño juvenil de Alejo. Pero la esencia irreverente y fresca de las canciones del grupo sigue intacta.

Alejo, uno de los productores más importantes de nuestro país ( ha trabajado con gente como Joaquín Sabina, La Oreja de Van Gogh, o El Canto del Loco entre otros) parecía sufrir el síndrome de Peter Pan y bailó durante todo el concierto como hacía 30 años atrás. Mientras Ariel sacaba su vena más canalla en cada uno de los temas desafiando al público con su guitarra.

Rock & Roll en la plaza del pueblo abrió un recital en el que no faltaron Necesito un trago, El ahorcado (compuesta por su amigo Sergio Makaroff), Mister Jones, Quiero besarte o Dime que me quieres, para poner la guinda al pastel con el ya mítico Salta.

El público, con ganas de rememorar tiempos pasados y de descubrir, en el caso de los más jóvenes las melodías que bailaban sus padres, se entregó desde el primer hasta el último tema.
Todos los allí presentes disfrutamos de una regresión que nos llevó al instituto (en el caso de los más mayores), y a Sabadabadá y la infancia de la generación ahora llamada DF.

Esperemos que este regreso tenga continuidad con material nuevo, y no sólo haya sido un encuentro puntual.

Larga vida al Rock & Roll. Larga vida a Tequila.

Miguel.

dimecres, 19 de novembre del 2008

Requiem de Fauré

Hola a tots

al apartat d'enllaços trobareu els links per descarregar-vos el rèquiem per peces en mp3. I ara una mica de "cultureta":


Réquiem en Re menor, Op. 48 por Gabriel Fauré, es una de las más populares misas de réquiem. Considerada como una de las más hermosas, es interpretada habitualmente por coro y orquesta. Fue escrita entre 1886 y 1888, e interpretada por primera vez en la Iglesia de la Madeleine a comienzos de 1888 en unos servicios fúnebres, y, en mayo ya como concierto. La pieza consta de siete partes, su duración sobrepasa la media hora y el texto es en latín:

  • I. Introit et Kyrie
  • II. Offertoire
  • III. Sanctus
  • IV. Pie Jesu
  • V. Agnus Dei et Lux Aeterna
  • VI. Libera Me
  • VII. In Paradisum

Notablemente innovadora, al escribirla, Fauré ajustó el tradicional orden litúrgico omitiendo la Sequence (que representa a "Dies irae" y a "Rex tremendae") y añadiendo "In Paradisum", que deriva del Order of Burial, antes de la Misa de Difuntos; desaparece, pues, el apocalíptico horror de la ira de Dios, y hay por el contrario una serena y definitiva visión confortable del cielo.

Hay tres arreglos; el primero es el original y el más corto, diseñado para coro, órgano, violines, timbales y arpa. En el segundo, diseñado en 1893, Fauré añadió un barítono el sexto movimiento, así como trompetas, trompas y fagotes. En el tercer arreglo (que parece haber sido diseñada por uno de sus alumnos) se añaden más instrumentos de viento, metales y cuerdas, y es el más habitualmente interpretado.

Especialmente emotivos son el Introit and Kyrie, la poderosa aria del barítono del Offertoire: "Hostias et preces tibi", el Sanctus y el prístino solo de la soprano, "Pie Jesu". Para muchos amantes de la música, Fauré se identifica casi exclusivamente con esta obra, que se ha convertido para muchos en la quintaesencia del género romántico.

Fauré escribió sobre su réquiem: "Se ha dicho que mi réquiem no expresa el miedo a la muerte y ha habido quien lo ha llamado un arrullo de la muerte. Pues bien, es que así es como veo yo la muerte: como una feliz liberación, una aspiración a un felicidad superior, antes que una penosa experiencia. La música de Gounod ha sido criticada por sus sobreinclinación hacia la ternura humana. Pero su naturaleza le predispone a sentirlo de esa manera: la emoción religiosa toma esta forma dentro de sí. ¿No es necesario aceptar la naturaleza del artista? En cuanto a mi Réquiem, quizás también he querido yo escapar del pensamiento más habitual, ¡después de tantos años acompañando al órgano servicios fúnebres! Me lo sé todo de memoria. Yo quise escribir algo diferente."

Determinados disgustos personales pudieron influir en la composición, pues el inicio de su composición se produjo tras la muerte de su padre, y antes de terminarla su madre también murió. El Réquiem puede ser visto así como una expresión de la tragedia personal de Fauré escrita tras la muerte de sus padres. No obstante, se suele indicar que Fauré dijo que su Réquiem fue compuesto "por la alegría por ello", aunque pudiera no haber sido sincero al decirlo.

El Réquiem es también reconocido como una fuente de inspiración para el Réquiem de Maurice Duruflé.

La obra de Fauré fue interpretada en 1924 en su propio funeral.


Font Wikipedia